jueves, septiembre 11, 2008

Michael Jackson



Se haya hecho justicia o no, es indudable que Michael fue juzgado no sólo por los supuestos címenes de pedofilia, sino por su comportamiento en general. Por su género indefinido, ni hombre ni mujer; por su sexualidad incomprensible (no se sabe cómo fue a tener hijos, ni siquiera si de veras son suyos, ya que todos son blancos y, cuando Oprah Winfrey le preguntó en la famosa entrevista de 1993 si era virgen, declinó responder argumentando que “era un caballero”); por su reclusión radical, por sus complejos infantiles, por vivir en un parque de diversiones, etcétera, etcétera. Así las cosas, la supuesta pedofilia fue al mismo tiempo una acusación y un pretexto, un proceso y una sentencia, una venganza y una catarsis colectiva. Pero, ¿por qué semejante odio a Michael Jackson? A final de cuentas se trata de un genio indiscutible. Fusionó la disco music con el soul y el rock; inventó un patrón corporal (...); revolucionó el lenguaje del video clip; posee varias marcas, entre ellas la del disco más vendido de la historia (Thriller, 50 millones de copias, aproximadamente).

Es verdad, el cuerpo de Michael revela un rechazo sin precedentes hacia la “raza negra”, mas por eso mismo, por la desesperación que lo llevó a la desfiguración, denuncia y demuestra el carácter profundamente racista de la cultura estadunidense y, en última instancia, es por traer eso a colación que el inmenso artista Michael Jackson es imperdonable.

Extracto de: La raza como problema / Francisco Bosco

Psss a mi blanco, negro, verde, de cuadritos, en polvo o líquido me parece superchido y soy su FANSSSSSSS

Extracto de jugo de zanahoria

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