martes, noviembre 07, 2006

La Revolución si hace justicia

Uno de estos dias estaba como casi todas las mañanas leyendo el periódico cuando me encontre con una nota sobre el Consejo Electoral de algún estado de este país; y en particular sobre uno de sus miembros. Yo conocía ese nombre. Me dió gusto topármelo. Hacía... mas de 7 años que no tenía ninguna noticia. Conocí a la susochicha en el 99 cuando me ganaban las ansias de recorrer el país y si era en un contexto electoral, mejor. Así conocí varios lugares.



Del viaje ese en cuestión tengo algunos recuerdos jeje sobre todo porque la gende de por allá es muy amable, me trataron muy bien, Y bueno... a propósito de la susodicha en cuestión pues era persona sencilla, y de esas que están pique y pique la piedra.

Iba yo por la calle platicando pues con su marido uno de los dias en los que estube por allá y me decía que a la tipa no le daban el lugar que merecía. Sucedía que había otra tipa, en la Universidad Autónoma de ese estado (que no he dicho cual es), con doctorado y cubículo y tacones que suenan toc toc toc al caminar sobre los pasillos, trajecito sastre beige y tarjetas personales impresas a color accesorios dorados, amigos dentro de la política local, bolsa de marca y lipstik rojo -no me dio todos esos detalles, pero ni falta que hacía, seguro así era- pues que la fulana esa doctorada y cubiculeada se paraba el cuello en los círculos mediáticos y políticos con el trabajo de aquella otra. Aquella otra que era la del trabajo pesado, la de arrear y convencer a la gente, de organizarla etc. etc. En aquel tiempo tenía (yo) pensamientos de lo mas errados, y muchos aun los tengo, pero al que me quiero referir es al siguiente: Pensaba pues, así como positivistamente, asi como panistamente, así como libremercadistamente, decíame yo, que en este mundo, pues cada quien tiene su papel ¿No? Y que no había que avergonzarse de ello, acada quien en su cada cual. Osea que una de ellas era chida para arrear gente y la otra para lo glamouroso. Y así estaba bien, pa que buscarle más. Intenté decírcelo al marido, pero cuando me preguntó "¿A qué te refieres"? luego luego metí reversa diciendo cualquier pendejada; mejor parecer pendejo que parecer... (¿parecer qué? si eso era lo que pensaba).

Pasó el tiempo y yo cambié mi forma de pensar.

Pasó el tiempo y ella fue electa, reelecta y vuelta a elegir Consejera Ciudadana.

Que gusto.

La Revolución si hace justicia.

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